Reserva buenaventura
La Reserva Buenaventura, creada en 1999, nació con el propósito de proteger al perico de Orcés (Pyrrhura orcesi), descubierto en la zona en 1980 y descrito científicamente en 1988. Durante la década de los 90, la cobertura forestal se redujo drásticamente por la expansión de pastizales, pero la reserva logró crecer de sus 400 hectáreas iniciales a casi 2000 hectáreas en 2011.
El área abarca un rango altitudinal de 400 a más de 1200 metros sobre el nivel del mar, protegiendo uno de los bosques nublados piemontanos más extensos de la estribación occidental de los Andes del suroeste ecuatoriano. Allí confluyen elementos de los bosques secos tumbesinos (sur de Ecuador y noroeste de Perú) y de los bosques húmedos del Chocó (noroeste de Ecuador), en una región considerada una de las más devastadas del planeta, pues apenas queda entre un 5 y 10 % de la cobertura original.
En Buenaventura se han registrado más de 330 especies de aves, de las cuales 12 (quizá 13) están amenazadas a nivel mundial y 34 son endémicas de la región, lo que convierte a la reserva en un refugio crítico para la biodiversidad y en un ejemplo de conservación de ecosistemas altamente vulnerables.
Información general
Ubicación: Vía Santa Rosa-Machala
Elevación: 400 a 1300 msnm
Provincia: El Oro
Ecosistema: Bosque Siempreverde Piemontano
Extensión: aprox. 2.800 hectáreas
Duración del proyecto: 2018-2021
Cantidad de árboles reforestados: 1.010
Objetivo de la reforestación: Restauración del ecosistema para la protección de especies en peligro de extinción
Importancia ecosistémica
Este bosque nublado tropical depende de la humedad proveniente del océano Pacífico, conocida localmente como garúa, que se enfría al ascender hacia las montañas. La escasez de sol reduce la transpiración de los árboles y mantiene el bosque muy húmedo incluso en la estación seca, cuando las lluvias son escasas. En contraste, la parte baja de la reserva es más soleada, seca y con aspecto costero.
Los árboles del bosque nublado ofrecen un hábitat ideal para numerosas epífitas, entre ellas una gran diversidad de orquídeas. Gracias a la abundante humedad y a los suelos ricos en nutrientes, la regeneración natural es rápida, lo que ha permitido que el bosque se recupere de manera consistente y se mantenga como un ecosistema resiliente y vital para la biodiversidad.

Un colibrí de vientre violeta (Chlorestes julie) mostrando su plumaje.

Los equipos de la Fundación Red Forestal y Jocotoco en su primer proyecto de reforestación.
Hasta hace pocos años, gran parte de lo que hoy conforma la Reserva Buenaventura estaba cubierta por pastizales para ganado, dominados por el pasto africano, una especie invasora muy agresiva. Estos pastizales fueron el objetivo principal de los esfuerzos de reforestación con una gran variedad de árboles nativos.
Gracias al trabajo de Fundación Jocotoco, se han reforestado más de 400 hectáreas, y la recuperación del bosque es ya una realidad. Hoy, gran parte de esos antiguos pastizales se están transformando en un bosque con dosel cerrado, que ofrece un hábitat ideal para numerosas especies de aves, cuyas poblaciones también muestran una notable recuperación.
En la Reserva Buenaventura se han registrado 31 especies de colibríes, lo que refleja la enorme riqueza de este ecosistema en recuperación. También es común observar a las guacharacas cabecirrufas, otra especie endémica y amenazada, y a los tucanes del Chocó, junto a una gran variedad de aves que se benefician del bosque que antes fue pastizal.
La zona más alta de la reserva, a más de 800 metros de altitud, constituye el hábitat del ave emblemática de Buenaventura: el perico de El Oro. En este lugar habita casi dos tercios de la población mundial de la especie, con entre 150 y 200 individuos, cuya población ha ido creciendo gracias a una exitosa campaña de nidos artificiales que compensan la falta de sitios naturales para anidar. En una montaña vecina se encuentra otra bandada que completa la población total mundial de este perico, subrayando la importancia crítica de la reserva para su conservación.

Momoto picoancho, una de las cientas de especies de aves que habitan la reserva.
Objetivos del proyecto
En la App planta vida
Sobre la Fundación de Conservación Jocotoco

La Fundación Jocotoco, creada en 1998, es una organización ecuatoriana dedicada a la protección de áreas críticas para especies endémicas y amenazadas. Actualmente gestiona una red de 16 reservas que abarcan más de 23,500 hectáreas, donde habitan más de 900 especies de aves y otros animales emblemáticos como el oso de anteojos y el jaguar.
Además, lidera programas de reforestación con más de 1.6 millones de árboles plantados, fomentando la creación de corredores ecológicos y promoviendo la educación ambiental
